Prensar

La técnica del prensado ya fue conocida por los romanos y probablemente por los griegos. En las ruinas de Pompeya, en la fullonica de Stephanus se encontró una pintura que actualmente se encuentra en el Museo Arqueológico de Nápoles y que representa la prensa donde después de todo el proceso de lavado se ponía la ropa, cuidadosamente doblada, entre los diferentes pisos para plancharla.

Algunos autores afirman que las togas que tenían muchos metros de ropa se ponian en la prensa pero otros autores afirman que no se podían poner porque después quedaban los pliegues marcados y ello no era correcto para lucir la toga con total dignidad ya que ésta había de tener una buena caida de la ropa.

Prensa de la fullonica de Stephanus.

En Herculano, lugar muy cercano a Pompeya se puede admirar en la tienda del vendedor de ropa (lanarius) el único ejemplar reconstruido que existe de prensa con tornillo de madera ( torcular o pressorium ) que a diferencia de la de Pompeya que tiene dos tornillos , ésta de Herculano solo tiene uno.

Estos dos modelos de prensas perduraron en los siglos siguientes.

Después del tiempo de los romanos se observa el uso de la prensa en Occidente durante la Edad Media. Es en esa época cuando aparece el uso del mantel en la mesa, los manteles formaban parte de la ropa blanca de la casa y eran una señal de nobleza. Al principio los manteles eran de cáñamo, tela muy gruesa que posteriormente fue sustituida por el damasco en el siglo XIV y finalmente se hicieron de lino adamascado.

En la Edad Media la mesa era una simple tabla que se montaba sobre unos pies de madera y una vez acabada la comida o la cena de desmontaba y se guardaba ( de aquí vienen las expresiones "parar taula" o "poner la mesa" en castellano. La mesa era estrecha y los comensales se sentaban sólo a un lado de la mesa; la mesa como mueble data del siglo XVIII.

Durante la etapa medieval y en el Renacimiento aún se comía con los dedos y los comensales se limpiaban la boca y las manos con los pliegues del mantel, después se añadió a la mesa una gran servilleta común para todos que colgaba de la mesa tal como se puede ver en la pintura.

"La última cena" de Dieric Bouts. 1464. Iglesia de San Pedro. Lovaina.

Ilustración del manuscrito de la Historia de Oliver de Castilla y de Artur de Algarbe.Año 1440. Francia.

Banquetes medievales.

En las pinturas medievales siempre se ven los pliegues de los manteles bien marcados por el uso de la prensa.

En las tabernas y en los hostales se ponía un trapo colgando de un palo sujeto a la pared y era para uso común de todos los comensales.

La servilleta individual aparece al principio del siglo XVI, era muy grande , protegía todo el busto y las rodillas de las manchas, paulatinamente con el paso del tiempo se hizo más pequeña.

Jacques Autreau. Les buveurs de vin. 1730. Se observa lo grandes que son las servilletas.

Durante el reinado de Eduardo I de Inglaterra en el año 1619 se prohibió el prensado "en caliente" porque las autoridades opinaban que con ese sistema se podian esconder los defectos que habian ocasionado los trabajadores y que los mercaderes podían hacer fraudes en la comercialización. Más tarde, se aprecia que el prensado en caliente deja el tejido mejor acabado y le confiere una mayor calidad.

Las prensas intercalaban placas de hierro caliente entre los diferentes pisos o pliegues de la ropa, aunque las placas no estaban nunca en contacto con la ropa, entre ésta y el hierro se ponian láminas de madera de abedul que es muy resistente al calor; después de un cierto tiempo se derogó esta reglamentació.

Hasta la mitad del siglo XIX los manteles y las servilletas eran de damasco : este tejido se elabora de manera que los motivos de un lado de la ropa quedan de manera simétrica al otro lado de la ropa, en un lado los motivos brillan y el fondo es mate y ocurre al revés por el otro lado. El damasco fue utilizado por la aristocracia y su uso se extendió a todas las clases sociales.

Finalmente el lino fue sustituido por el algodón que es un tejido más suave y más fácil de manejar para lavarlo y plancharlo. El arte de la mesa fue un escaparate muy selecto y exclusivo de la corte, de la nobleza y de la burguesia enriquecida. Se dictaron normas muy estrictas sobre la manera de comportarse en la mesa e incluso de cómo había de ser la propia mesa: más larga que ancha, los manteles habían de ser adamascados, finos y blancos y con los pliegues muy marcados. En muchos comedores se había instalado una prensa en la que se planchaban los manteles y servilletas.

Las familias ricas disponían de prensas para planchar la ropa más grande como manteles,cortinas ,sábanas, doseles y las prensas podían llegar a ser bellos muebles muy bien trabajados en el estilo de la época. Para grandes comunidades como albergues , conventos se utilizaban muebles grandes más rústicos y sencillos. la ropa se ponía húmeda sobre la tabla y se prensaba unas doce horas, la prensa podia tener diferentes pisos para poder prensar más ropa al mismo tiempo y a veces tenian un armario en la parte inferior para guardar la ropa hasta de distribución.

Dos modelos de prensas francesas.

Este modelo de prensa pertenece a la casa Goethe de Frankfurt.

Circa 1820. Foto del libro "Georgian book of Napkin Press" Medidas: 20 x !6 X 10, solo para servilletas.

Otros dos modelos de "linen press" o prensas para la ropa blanca dehilo.